Viejita

Esta es la escena

Paso en el coche por una calle del centro (Morelia, México). Veo a una viejita, sumamente chiquita y encorvada caminando con un bastón con la mano extendida. Sus pasos son trabajosos y cortos, quizá avanza un par de centímetros tan sólo con cada paso.

-Pobre. ¿Porqué nadie le ayuda?-pienso.

Me equivoco de calle, tengo que dar la vuelta a la cuadra de nuevo, tardo bastante, hay mucho tráfico. La viejita sigue en el mismo lugar, no ha avanzado nada a pesar de sus esfuezos.

-A donde tenga que llegar no creo que lo logre… y si lo logra ¿qué? ¿qué va a hacer ahí solita?  Debería pararme a ayudarla. Pero ¿encontrar lugar aquí, en el centro, a esta hora? No creo. Veo un lugar de repente, tan repentino que lo paso de largo. Ok, creo que esto es una señal.

-Regreso, no regreso, tengo que practicar piano, ya es hora… ok si faltan 20 min a las 5 o más tengo tiempo suficiente y regreso, si no me voy. Veo el reloj, justamente faltan 20 min para las 5. Mmmm no quería que sucediera esto. Está bien regreso.

Le doy toda la vuelta a la plaza de San Francisco, 1, 2 calles… vuelta… 1, 2 calles vuelta… 1, 2 calles… ahí sigue la viejita… ahora… un lugar, un lugar… me ganaron el lugar. Otra vuelta. San Francisco, 1, 2 calles… vuelta… 1… ya no me arriesgo aquí hay lugar.

tac, tac, tac, tac, tac, tac… esos tacones que hacen tanto ruido… camino tac, tac, tac, tac… vuelta… ¿y la viejita? ya no la veo… creo que está más adelante. Si ya la vi. Espero a que pasen las personas.  Al percibir mi presencia extiende su mano.

-“Señora, no traigo nada de dinero ahora, ni un peso, en verdad. Pero quería saber si la puedo ayudar en algo. ¿A donde va?”.

Silencio. Ya ha bajado su mano de nuevo. Desde que me puse junto a ella no ha cambiado ni su ritmo al camina, ni la posición de su cabeza ni nada de nada. No he visto su rostro de frente, tapado por el reboso. Cada vez que pasa alguien ella extiende su mano, como en un reflejo aprendido y ahora lo veo: No mira a las personas, no desvía su mirada, no cambia su expresión de inmensa frialdad, no cambia su ritmo… Ahora he buscado de frente sus ojos que no me han mirado. Unos ojos tan vacíos que no puedo creer que existan. Quizá sólo en los cuentos, en las narraciones literarias de un escritor pero esto no es una novela, ni un cuento sino una anécdota… Vi unos ojos tan vacíos en los que casi mi alma se desborda en el vacío infinito. Hablo de nuevo, no me escucha, no me mira, no mueve si quiera un poco los ojos, no parece percibir que estoy ahí. ¿Estará ciega y sorda? pero ¿Cómo es que nota cuando las personas se acercan y extiende su mano?

Con sus zapatos chuecos hace un esfuerzo sobrehumano para continuar… Tiene llagas en el rostro ¿Quién las curará?. Más que un deseo por vivir la mueve un desesperado instinto de supervivencia. ¡Oh! que ojos tan vacíos y fríos ¿Que dolores ocultan? ¿Qué te hicieron alma mía, indefensa y pequeña niña para que desconfíes de mí, para que no te atrevas a mirarme a los ojos? ¿Qué injurias te hicieron?¿Qué tan grande como para que prefirieras vaciar tu alma a enfrentar el dolor infinito de tus desgracias? ¡Oh Dios! Imagino a un desgraciado robando y despojando de lo poco que tiene para comer a esta viejita. A vagos llenos de rencores y odios desquitando sus tormentos internos en insultos y ofensas. O a un pervertido que abusó de su total desamparo… ¿Qué vida has llevado? Una llena de ataduras de engaño, de pecado que destruye el alma, primero sutíl engaña y cuando en sus redes caes te lleva al pozo sin fondo, al abismo… Y en todo esto sólo veo al maligno, Satán que destruyes a mis hermanos.

Me canso de estar ahí, no puedo hacer nada ahí. Si me quedo frente a ella probablemente pase sobre mí… o me atraviese porque para ella soy un fantasma… Me voy con las manos en las bolsas y la mirada baja… ¿Qué puedo hacer? Tan sólo orar:

Dios mío ¿Cómo es posible que permitas estas cosas? Mira al hombre que hiciste tu a tu imagen y semejanza. ¿En qué se ha convertido? ¿Es que nadie les dijo que eran tus hijos? Y ahora… ahora parece demasiado tarde para hablarle. Pero hablale tu a su corazón ¡Haz justicia Señor! Libera a tu hija, libera a los hombres de Satanás el maldito! Lava señor toda consecuencia de pecado en ella con la sangre de tu pasión.

¡Justicia! ¡La sangre de inocentes clama justicia! ¡Los gritos de dolor claman justicia! ¡Los oprimidos claman justicia! Y es un estruendo tan grande que Dios ya no puede esperar más. ¡Conviértanse no hay excusa! La sangre del cordero TODO lo borra. Que los días están contados y la guerra ha empezado mientras los hombres tibios son adormecidos por el barullo del mundo y el sopor que flota en el aire. Conviértanse  que la guerra ya está ganada y ya se conoce a su vencedor porque el juicio ya está cerca.

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2 comentarios

Archivado bajo amor

2 Respuestas a “Viejita

  1. Hola Ale, paso rapido a dejarte una invitacion, tal vez te interese, http://puntoh.ning.com, es una comunidad hispana de blogs, es muy bueno y por lo que escribes y la manera en que lo haces tal vez quieras pertenecer, no comento tu post porque no me dio tiempo leerlo, regresare para hacerlo con mas calma.
    Un abrazo. saludos

  2. Gracias amiguis!! 🙂 por el link y por seguirme visitando si vienes por aquí no olvides leer el post de abajo, está más bonito xD

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