Sueños

………….
Era una niña, me sentía libre y feliz, vivía en una humilde pero cálida cabaña en el campo, rodeada de animales y de otros niños jugaba, corría y brincoteaba por los campos. Caminaba por un largo y angosto camino de piedra donde veía caballeros con brillantes armaduras y espadas. Uno de los soldados me regaló su espada amablemente cuando se la pedí y ahí, en medio del bosque húmedo, comenzamos a jugar a las espadas con los soldados, era muy diverido que me atravesaran con su espada, se sentían cosquillas y la sensación de atravesar con la mía la suave pero firme carne humana era muy placentera. Reíamos y nos divertíamos. Corrí hacia el río, mi amigo el soldado me perseguía, cuando puse un pié en el agua me dí cuenta de que estaba más profundo de lo que había imaginado y me hundí en el agua. Volteé hacia atrás y miré al güapo soldado suspendido en el agua. Nos besamos.

Qué incómoda se sentía la ropa. Me había quedado dormida con la ropa puesta y el libro de Juana de Arco abierto en las narices. Eso explicaba el sueño.
Las 3 am. Me quité la ropa y busqué mi pijama, pero no la encontré. No quería prender la luz porque sabía que iba a espantarme el poco sueño que me quedaba así que me acosté casi desnuda bajo las cobijas. No podía conciliar el sueño. No podía acomodarme la almohada. Imaginaba como iba y le decía a él lo mucho que me gustaba, las mil y un maneras de hacerlo y las mil y un posibles reacciones de él. Imaginaba nuestro noviazgo y sus besos y su familia, él jugando futbol, los dos abrazándonos, nosotros y sus amigos y blablabla. “Debería pararme ya de la cama, no tengo sueño”. 4am. “Y él y yo ¿como puedo acercarme a él? ¿cómo hacer que me conozca?”. Entonces me empezé a quedar dormida, siento como mi cuerpo se va llendo poco a poco, “no, quiero seguir despierta”. Demasiado tarde, estaba dormida, pero sabía que estaba dormida y quería despertar. Mis ojos seguian abiertos. Ví una sombra de reojo y claramente un brazo con su correspondiente mano del lado derecho de mi cama. ¿mami? traté de decir pero no salió un sólo sonido de mi boca, cuando traté de mover los ojos hacia allá me dí cuenta de que no podía. La sombra se desplazó hacia la cabezera de mi cama, podía sentir su presencia que me helaba la piel. Comenzó a hablarme con una voz horrible, de cosas horribles que a veces entendía y a veces no porque estaban el lenguas extrañas. se desplazaba de un lado a otro de mi cama, rodeándome. “Es un demonio”. No podía tocarme, yo estaba protegida, pero quería que se fuera porque su presencia me inquietaba, me asustaba. No podía mover un solo músculo de mi cuerpo, cada vez que se movía tenía la sensación de que iba a tocar mi cuerpo desnudo con sus demoniacas manos , quería despertar y no podía. Quería rezar, pero no podía hablar, no podía mover la boca. El demono seguía hablando, pasaba por debajo de mi cama y podía sentir como se movía.
Me concentré en rezar que era lo único que podía hacer, con el aire que salía de mi respiración me concentraba en ordenarle a mis labios que se movieran, pero sólo salía aire sin siquiera un balbuceo.

No se en qué momento logré despertar, grité “¡mamá!”, creo que no me escuchó, tenía miedo de levantarme y me sentía débil, pero también tenía miedo de dormir, no quería verlo otra vez. 5:00am. Esperé el amanecer para poderme levantar, ahí desnuda y asustada bajo las cobijas. Cuando empezé a escuchar ruido me levanté y me vestí. Desayuné con mi mamá y le conté mi sueño. Luego regó mi cuarto con agua bendita entonces desperté.

Había sido todo un sueño, después de todo sí me volví a dormir.5am. Ya no quería estar más tiempo acostada así que me levanté, me bañé, me vestí, etc. Cuando terminé ya el sol había salido, mi hermana se estaba levantando para ir a la escuela, yo me salí antes en el carro, me llevé mi libro y decidí buscar un lugar tranquilo para leer. Pasé algunas pequeñas comunidades y luego me detuve en un bonito campo lleno de pastos dorados y verdes junto al camino. El sol de la mañana hacía brillar más aquellos campos. Leí. Mi prima Amelia me encontró y me invitó a platicar. Cerré el libro y nos fuimos a un café donde ya varias amigas la esperaban. Estuvieron platicando de chismes de gente que yo no conocía. En cuanto se dió la oportunidad les hablé de mi sueño, “¡Se te subió el muerto!”, dijo una. “Hasta tus sueños son raros”, dijo mi prima con su dulzura de siempre. Agua fría!!!

Me había quedado dormida en el bar sobre la mesa y mi prima Pame cruelmente me había despertado echándome agua, era obvio que no estaba en sus 5 sentidos. Recordé que había soñado que había soñado que había soñado un sueño escalofriante después de dormirme y al parecer jamás estuve en mi cama, estaba demasiado confundida y adonadada como para enojarme con mi prima borracha. “¿Estuve o no en mi cama, es este un sueño o lo fué aquél?”. Dany, mi primo y Pame se reían a carcajadas de mi cara. “He estado teniendo sueños raros”, les dije y traté de explicarles lo que había soñado. El otro día también soñé contigo Dany, soñé que dormía contigo, no te asustes, eso sueño cada vez que quiero confiar en alguien pero por alguna razón tengo miedo de hacerlo.” Últimamente sueño cosas demasiado reales, me da miedo que esto sea un sueño.

Desperté. Estaba denuevo en mi cama, sabía que en realidad no estaba despierta, sabía que estaba soñando y me sentía desesperada por contarle a alguien real que había estado soñando. Todo era culpa de ese estúpido demonio que no me dejaba despertar. Corrí con Jorge, sabia que soñaba, le conté mi sueño y me abrazó, soñaba, quería despertar.

Desperté. ¿Cuando iba a acabar esto? cada vez que “despertaba” parecía que el tiempo se regresaba, estaba cansada de soñar tanto, no podía controlar mi sueño, iba de acá para allá contándoles a todos de mi sueño sabiendo que estaba soñando y que probablemente no iba a despertar nunca!! Comenzé a verdaderamente asustarme.

Mi mamá entró en mi cuarto buscando no se que de mi hermana antes de que se fuera a la escuela, me desperté sobresaltada con una bocanada de aire que me supo a realidad. “No te espantes”, dijo. “Soñé raro”, dije. Largo silencio. “Bueno luego me dices si no puedes porque tengo que llevar a tu hermana”. 8:00 am. Seguía desnuda bajo las cobijas, no estaba segura si estaba soñando o no, me sentía aturdida, podía pasar todo un día y luego pasaría algo raro que me haría despertarme denuevo, seguía soñando.

Luego soñe que escribí este cuento

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3 comentarios

Archivado bajo cuentos

3 Respuestas a “Sueños

  1. Me recordaste a Calderón de la Barca. Muchas veces el juego de las percepciones confunden vivencias. Esta tuya salta de uno a otro extremo.

  2. hablando de los sueños… recomiendo leer a Brian Weiss… dice que todo sueño tiene relacion con nuestro pasado, pero no con nuestro pasado en vida, si no con nuestra vida pasada.
    Un saludo.

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