La palabra alberga al infinito, al significado infinito tejido entre todos los significados y entre todos los yoes y las otredades.
El problema es que la palabra actual está degradada, es un vaso sin agua, el nodo sin estar unido al tejido, es huérfana y absurda, descontextualizada.
Si pudieramos percibir de nuevo a la palabra en su infinitud, bastaría entonces presentarme con mi nombre:
“Andrea Alejandra Centurión Murillo” y bastaría.


LA INgeniería mecatrónica existe de verdad?
Q te digo, siempre que visito tu pagina encuentro algo bueno, reflexiones excelentes, lo que me dice que eres una gran persona, espero que estes bien.
hasta pronto
Hola Ale: ¿Cómo me hallaste? ¿Tal vez por Punto Hispano? ¿Tal vez por Ciudad Blog? Me hubiera gustado que me comentaras por qué dices que mi poesía es misteriosa. Un abrazo y te seguiré visitando. H.
hola¡
no me conoces¡
pero igual te saludo¡
bien tu espacio¡
y tus ideas¡
sigue asi¡