La palabra alberga al infinito, al significado infinito tejido entre todos los significados y entre todos los yoes y las otredades.
El problema es que la palabra actual está degradada, es un vaso sin agua, el nodo sin estar unido al tejido, es huérfana y absurda, descontextualizada.
Si pudieramos percibir de nuevo a la palabra en su infinitud, bastaría entonces presentarme con mi nombre:
“Andrea Alejandra Centurión Murillo” y bastaría.


5 comentarios
Febrero 1, 2007 a las 8:09 am
LA INgeniería mecatrónica existe de verdad?
Julio 2, 2007 a las 3:12 am
Q te digo, siempre que visito tu pagina encuentro algo bueno, reflexiones excelentes, lo que me dice que eres una gran persona, espero que estes bien.
hasta pronto
Marzo 8, 2008 a las 4:11 am
Marzo 8, 2008 a las 6:07 am
Hola Ale: ¿Cómo me hallaste? ¿Tal vez por Punto Hispano? ¿Tal vez por Ciudad Blog? Me hubiera gustado que me comentaras por qué dices que mi poesía es misteriosa. Un abrazo y te seguiré visitando. H.
Julio 26, 2008 a las 7:47 pm
hola¡
no me conoces¡
pero igual te saludo¡
bien tu espacio¡
y tus ideas¡
sigue asi¡
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